Violeta y Emilio

Contacto

Hay quien afirma que los grandes amores nacen por casualidad.

En nuestro caso fue más bien cosa del destino, que tejió los hilos necesarios para hacernos encontrar.

Desde las primeras palabras hasta hoy el destino no siempre nos ha tratado tan bien, pero ha sido testigo de cómo hemos aprendido a querernos, a crecer aunque el escenario estuviera a oscuras, a creer en la imbatibilidad de esta unidad compuesta de dos partes.

En estos seis años y medio, más que ninguna otra cosa, nos hemos reído. Aunque también hemos bailado, cantado, discutido, viajado más que Willy Fog, creado un hogar, dormido y soñado.

Esta plenitud no es un sueño.

Es por ello, y por tantas cosas, que tenéis una cita el 27 de junio.

Y es que hemos decidido celebrar con vosotros este amor. Ése que el destino se encargó de provocar y en el que andamos siempre tan empeñados.